El efecto Serena Joy
Serena Joy es un personaje dentro del libro y la serie <<El cuento de la criada>>, de Margaret Atwood. Aunque para este artículo hablaré sobre todo del personaje representado de la serie. Serena Joy es una famosa escritora estadounidense que habla o lucha por los valores tradicionales, defendiendo y ayudando a construir un partido político nuevo cuya propuesta se basa en conceptos tradicionales, religiosos y antifeministas, atacando y perjudicando a las mujeres de manera directa. Y, aunque ella no se dé cuenta, también a sí misma.
Aunque esto suene lejos de la realidad e incluso como algo sin sentido, hay variedad de ejemplos en nuestro día a día. Uno de los más recientes sería el de la viuda de Charlie Kirk, Erika Kirk. Que, tras su muerte se ha dedicado a divulgar charlas antifeministas. Uno de sus mensajes más polémicos (y más peligroso) es el que dio una de una de las influencers que participaba en Turning Point USA, uno de sus eventos, Savanna Faith Stonede es el de la renuncia por parte de las mujeres a su derecho al voto para convertir este en «voto familiar». Movimiento que va creciendo cada vez más entre sus simpatizantes. O su opinión a favor de la renuncia al trabajo (otra vez por parte de las mujeres) para cuidar de la familia. Ante estas propuestas solo tengo dos preguntas por hacer: ¿por qué siempre somos nosotras las que tenemos que abandonar nuestra vida privada para dar confort a nuestra vida familiar? y ¿no es hipócrita de su parte pretender que las demás seamos amas de casa sin voto propio mientras ellas se dedican a viajar para poder dar estos discursos? Al fin y al cabo, ellas están abandonando su vida familiar para poder trabajar.
Pero, sin ir más lejos, también tenemos ejemplos en España. Isabel Díaz Ayuso, la presidenta de la Comunidad de Madrid ha cuestionado en diversas ocasiones la lucha feminista y su importancia en la actualidad. A pesar de ella haber llegado a la posición tan prestigiosa que tiene gracias a los derechos y oportunidades que ha conseguido esta lucha. Aún así, ella sigue dando discursos que restan importancia al movimiento. Como aquel discurso donde mencionó que la llamada «revolución feminista», en su opinión orquestó el ataque al hombre, a la familia, a la madre y a la maternidad, entre muchas otras cosas.

Pie de foto: Mujer haciendo uso de su teléfono móvil.
Sin embargo, me resulta especialmente preocupante que mujeres que gocen de un altavoz tan grande contribuyan a seguir dando discursos que en general favorecen las desigualdades que tanto se ha luchado para que hoy en día no existan. Tal y como se ve en la serie. Serena Joy es una mujer con un gran altavoz que imparte discursos que al final terminarán perjudicándola. Con esto quiero decir que el privilegio de dos mujeres no es el privilegio de todas las mujeres. No todas tenemos las mismas posibilidades, es por eso que el feminismo sigue existiendo. Para poder seguir luchando en contra de estos discursos que favorecen el pensamiento machista y nos hace, cuanto menos, retroceder unas cuantas décadas en el tiempo. ¿Por qué nuestra opinión siempre es la que se juzga? ¿Por qué se cuestionan nuestros derechos según la zona geográfica en la que hayamos nacido?
En conclusión, estas dos figuras me hacen pensar que la voz pública también implica responsabilidad. Ya que esta influye verdaderamente en nuestra sociedad. Tal y como se ve más tarde en la serie, al final por muy privilegiada que seas, si el sistema va en contra de ti, el privilegio deja de importar. Se debería tener más conciencia sobre lo que se dice y cómo se dice, ya que precisamente discursos antifeministas como el de la señora Ayuso o anticonstitucionales como el de Erika Kirk y sus simpatizantes pueden tener graves consecuencias en un futuro, incluso para ellas mismas aunque no sean conscientes. Por esto mismo, tener responsabilidad en lo que se dice podría frenar el efecto Serena Joy.

Estatua de la justicia sosteniendo una balanza y espada.
