La trampa de la moda: el peligro de los hauls en TikTok

La trampa de la moda: el peligro de los hauls en TikTok

Deslizando unos segundos por TikTok ya se encuentran videos de compras masivas o hauls de ropa super económica que acumulan miles de visualizaciones. La normalización del consumo masivo y efímero de ropa por las redes sociales sabotean los esfuerzos globales por frenar la crisis climática.

El algoritmo de las plataformas lleva a la inmediatez y acumulación visual, empujando a los usuarios a consumir prendas innecesarias que apenas se usan.Según diversos informes recientes sobre la industria textil, este modelo de usar y tirar impulsado por el fast fashion es responsable de una parte masiva de las emisiones globales de carbono y de la acumulación de residuos en vertederos de países en desarrollo.

El exceso de consumo trae consecuencias. Foto: IA

Un ejemplo claro es el Efecto Shein en TikTok. Casi el 80% de los jóvenes en Economista retail afirman de estar muy preocupados por la sostenibilidad medioambiental; sin embargo, un estudio muy reciente revela que el 75% de estos mismos jóvenes compra habitualmente en plataformas como Shein, Temu, Aliexpress al menos una vez al mes. La presión social de no repetir conjunto de ropa en redes lleva a la estrategia de gamificación de estas apps, como los cupones y descuentos por tiempo limitado, que terminan venciendo la propia conciencia ecológica del consumidor.

Montañas de ropa sin estrenar acumuladas en una habitación tras las compras masivas en plataformas de fast fashion.

A menudo se argumenta que estas tiendas online de bajo coste son la única opción accesible para los estudiantes con presupuestos muy reducidos. El problema ético no reside en vestir con presupuesto limitado, sino en utilizar las redes sociales para promover el consumo compulsivo de decenas de prendas semanales como un pasatiempo que entretiene.

Tanto las plataformas como los creadores de contenido deben asumir su parte de responsabilidad en esta crisis. Es urgente regular la publicidad encubierta de la moda ultra-rápida, penalizar las estrategias de consumo adictivo e incentivar contenidos enfocados en la moda de segunda mano, la reutilización y el consumo verdaderamente consciente.

Aída Rossato

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